
El Refuerzo Escolar se inició en 1994 para que los niños y niñas que terminaran su educación preescolar en el CINDE pudieran seguir el proceso iniciado con ellos cuando se incorporaran a la escuela.
En la actualidad se atiende a más de 120 niños y adolescentes, repartidos en dos grupos de Refuerzo Escolar ubicados en las proximidades de los CINDE. Allí, de lunes a viernes durante 3 horas, realizan sus deberes por grupos con ayuda de una educadora y reciben refuerzo en las asignaturas de matemáticas, lengua e inglés, que son las más difíciles para ellos. También se dan charlas y se enseñan juegos educativos que les sirven para entender su realidad y para buscar soluciones factibles para mejorar el entorno en el que viven.
Desde que comenzó a funcionar este programa se constató la importancia del mismo como forma de prevenir el ingreso de los chicos en las llamadas “maras” o pandillas juveniles. La iniciación de los chicos en las “maras” empieza a partir de los doce años, una etapa difícil de búsqueda de la identidad personal.
En la actualidad se atiende a más de 120 niños y adolescentes, repartidos en dos grupos de Refuerzo Escolar ubicados en las proximidades de los CINDE. Allí, de lunes a viernes durante 3 horas, realizan sus deberes por grupos con ayuda de una educadora y reciben refuerzo en las asignaturas de matemáticas, lengua e inglés, que son las más difíciles para ellos. También se dan charlas y se enseñan juegos educativos que les sirven para entender su realidad y para buscar soluciones factibles para mejorar el entorno en el que viven.
Desde que comenzó a funcionar este programa se constató la importancia del mismo como forma de prevenir el ingreso de los chicos en las llamadas “maras” o pandillas juveniles. La iniciación de los chicos en las “maras” empieza a partir de los doce años, una etapa difícil de búsqueda de la identidad personal.

